Carga en Alemania y vuelta a Almería

Tras descargar en Suiza, pasar controles de aduanas, comer un poquito, ver la cara de mala leche de los suizos y su cielo gris lluvioso, es hora de salir del país. El primer pensamiento es, ¿cómo alguien que gana 6000 euros al mes desargando camiones o 10.000 euros al mes sellando el papelito de aduana, puede tener esa cara de infelicidad? Será porque ese dinero es calderilla comparado con los millones que se esconden en aquellos lares, y si no que le pregunten a juanca, no le van a preguntar...

Toca cargar en Alemania, porque Suiza importa pero poco exporta, si acaso relojes y evasores de impuestos pero poco más.

Esta carga en Alemania es muy interesante... nuestro amigo camionero mileurista más dietas acaba en el porche empedrado de una casa a las afueras de un pueblo, mirad...



¿Reconocéis esos contenedores? Quizás no porque en Alemania son de otro color... son contenedores de ropa y calzada, exactamente de esos en los que la gente generosa deja su ropa usada para que vaya a los niños pobres y éstos no acaben desnudos por ahi. Pero recordemos que nuestra sociedad se basa en el consumo, que hay libre mercado y que todo es mercancía, si comentas mi blog comento el tuyo, nada es gratis amig@.
En esos contenedores echan los alemanes sus ropas y calzado usados, pensando que están haciendo una buena obra de caridad, que son generosos y buenas personas y que ayudas a alguien necesitado.
Pero bienvenidos a la realidad, al mileurista le están cargando el camión de bolsas de esa ropa, pero cargando hasta el último rincón del frigo, a mano, haciendo presión para que quepa más.
Subiría las fotos pero tengo que buscarlas y voy a perder cinco minutos más en hacerlo, sacadme ya de este infierno.


Vamos pa casa, que bonito es el invierno en Alemania, dan ganas de quedarse allí a vivir.
Tras un par de días de conducir, dormir, comer, cantar, conducir, dormir, comer, y ná más, llegamos a nuestro destino, Alicante, donde vais a flipar (podría ser Tarragona también, el dueño es un genio).
¿Queréis fotos? Como acabe en la cárcel ya veréis...


Bueno, éstas son las que no desvela nada, y por ahora nos van a bastar, porque paso de buscar nada para este maldito blog, que desgana, 3 horas con esta chorrada. Más cruel que el precio que le pagan a Eustaquio por su trabajo.

En este almacén, hay más repartidos por la geografía española, reciben la ropa que los alemanes han donado para los necesitados, no es gratis, el porte del camión también hay que pagarlo. El dueño es simpático (dice mi amigo camionero mileurista más dietas con mísera cotización y mucho sueño), este dueño y genio, compra la ropa a los alemanes, la clasifica según estado en que se encuentre, según calidad, en la foto última véis el taco de camisetas, incluso la meten en bolsas de plástico. La cuestión es, que la venden, que lo otros han donado, los alemanes la han vendido, y el dueño extranjero y sus trabajadores inmigrantes todos, la venden a países pobres. Fijáos que iniciativa tienen los extranjeros, que capacidad de emprendimiento, el ruso alemán la vende al cubano español, los marroquíes la descargan del camión y las mujeres musulmanas la clasifican. Al final se vende a latinoamérica África y Asia, sí, a Asia también, de donde viene la ropa nueva, allí llega usada, y además la que ha quedado dañada por la inundación invernal de Alicante, esa para el sudeste asiático, a vestir a los trabajadores de Amancio Ortega. 

Y es que esa caridad, esa generosidad, tiene un precio, y lo que tú donas, otro lo revende. 
Y lo que tu trabajas, otro lo cobra. Y Eustaquio va mañana a arrancar todos los calabacines y que no vender ni uno más. Que las comercializadoras necesitan, los comprarán en Marruecos, que los suizos quieren, los comprarán en Turquía. Que las envasadoras no tienen nada que envasar, a la calle. Que el camionero no tiene nada que transportar, al paro o al parking a esperar viaje y morirse de asco. 
Porque lo importante es lo importante, y es que el Mercadona venda a 1,70 lo que quien lo produce vende a 18 céntimos, por algo su dueño tiene la fortuna que tiene. 

Y en eso consiste el comercio internacional amigos, en aprovecharse del libre comercio para llenarte el bolsillo. ¿O creéis que existe el comercio justo, y que no hay necesidad de abusar de otras personas y de aprovecharse de su trabajo o quitarle valor, para que al intermediario le quede más margen de beneficio?

Argggg, una entrada iba a ser sobre cómo evitar que compréis en el Mercadona, Aldi, Lidl, Carrefour... mi vecino os iba a enviar hortalizas a precio justo, vosotros la ibáis a pagar más baratas que en el supermercado, pagando un precio justo para todos, incluso le podríais vender a vuestros vecinos, seguro que hay margen de beneficio. Pero oye, ya tengo cinco entradas, y es una de las peores tardes que recuerdo. Que pérdida de tiempo. La vida pasa y tiempo no aprovechado no vuelve, se perdió la tarde para siempre. Adiós, con el corazón.










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